Raquel Friera combina una mirada crítica a la economía con una conciencia de género. Sus proyectos dinamitan, precisamente, todo aquellos que aprendió en su licenciatura de Económicas. Desde la teoría de género, se ha centrado en el tema del trabajo, tanto en el contexto del mundo del arte (en una instalación sonora, por ejemplo, realizada con las trabajadoras de limpieza de la Fundación Tàpies de Barcelona) como también en otros sectores, interesándose por los ámbitos donde predomina la precariedad laboral. Desde esta misma perspectiva, ha reflexionado sobre la presencia de las mujeres en los espacios públicos, realizando instalaciones sonoras en las plazas y calles de Estambul y El Prat de Llobregat. Aprovechando todo y más de lo que aprendió en la carrera de Bellas Artes -finalizada en el 2006-, intenta siempre combinar la reflexión conceptual, un largo proceso de trabajo con las personas que participan en sus proyectos y una crítica de todas las jerarquías.